Cuando tus hijos tienen miedo
- Detalles
- Por Becky Huntley
Enfoque desde la perspectiva de un niño
Cuando ocurren eventos como bombardeos o tiroteos ya sea lejos o cerca de casa, así como como cuando el abuelo es llevado al hospital, los niños son testigos de estos sucesosy a menudo se preguntan: "¿Qué pasará conmigo?", "¿Estaré a salvo?", "¿Quién me va a proteger?".
• Algunos niños suelen preguntar de manera directa: ¿qué está pasando?
• Otros comienzan a portarse mal para llamar la atención y corroborar si las reglas que rigen su mundo siguen en pie.
• Algunos comienzan a ser más apegados o exigentes.
• Otros niños no preguntan pero forman sus propias ideas tomando como referencia lo que han visto o escuchado por casualidad en alguna conversación. Sus fantasías a menudo están llenas de malas interpretaciones.
¿Qué pueden hacer los padres?
Apaga las noticias. Cuando la misma escena se muestra una y otra vez en la televisión, los niños piensan que en realidad el suceso está ocurriendo a cada instante.
Mantente lo más calmado posible. Los niños pueden darse cuenta de que algo anda mal al ver tu reacción sobre algún suceso.
Pregunta a tus hijos qué han escuchado al respecto. Esta puede ser una buena manera de ayudarte a saber qué es lo que creen que pasa y ayudarles a aclarar cualquier malentendido.
Trata que tus explicaciones sean en un tono infantil. Por ejemplo: "Ese tubito que tiene tu mamá en el brazo la está ayudando, pues le está dando medicina", o "Algunas personas resultaron heridas y otras están corriendo sólo para mantenerse a salvo".
Concéntrate en lo positivo. Por ejemplo: "Tu papá está más acompañado que nunca… médicos y enfermeras pasan mucho tiempo con él", o "La buena noticia es que los bomberos y la policía siempre están cerca para ayudar a todos".
Reafirmarles la idea de que están a salvo. Por ejemplo: "Papá siempre se hará cargo de ti", o "Eso es algo que sucedió muy lejos de nuestro barrio".
Mantén una rutina normal. Procura que tus hijos continúen haciendo las siestas o comidas que regularmente tienen. Esto hará que el manejo de la crisis sea más fácil para todos, además, tus niños se sentirán seguros al ver que su mundo no ha cambiado demasiado.
Quizá los niños mayores quieran hacer algo para ayudar. Podrías pedirles a que te ayuden a hacer una tarea específica para que se sientan menos impotentes. Por ejemplo: "Necesitamos a alguien que recoja el correo mientras que mamá está enferma, ¿podrías encargarte de eso?", o "Las personas que resultaron heridas viven muy lejos pero, ¿te gustaría hacer algo para ayudar a la gente que vive cerca?”.
Puede que los niños más grandes se pregunten, "¿por qué ha ocurrido esto?". A veces simplemente no hay respuesta, así que en lugar de tratar de encontrar respuestas, podemos utilizar la situación como una oportunidad para hablar, escuchar y unir a nuestros seres queridos.





